lunes, 23 de marzo de 2015

Un odio diferente

Me haces temblar continuamente
y lo odio.

Odio querer verte cada día,
tener que soportar tus besos.

Odio que me abraces porque sí,
que me ataques cuando estoy con guardia baja,
notar tus manos fuertes en mi cuerpo,
odio que las tardes sean tan geniales a tu lado.

Odio el nudo inevitable que provocas en mi estomago,
en mi pecho, en todo mi ser.

Odio tu mirada, odio tu olor,
tu sonrisa, tu fuerza, tu prisa!

Odio tanto lo que somos
que quiero que lo sigamos siendo...

Te odio tanto.

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